Xbox acaba de vivir su día más duro en años. Este 6 de julio, la división de videojuegos de Microsoft confirmó que recortará hasta 3,200 puestos de trabajo y que cuatro de sus estudios dejarán de pertenecerle. La firma la puso Asha Sharma, la ejecutiva que releva a Phil Spencer al mando de Xbox desde febrero, en lo que ella misma describe como el reinicio más profundo en la historia de la marca.
El recorte llegará en dos tandas: alrededor de 1,600 personas salen esta semana, y otras 1,600 podrían seguir el mismo camino durante los próximos doce meses, hasta sumar el total de 3,200 y afectar a cerca de una quinta parte de toda la plantilla. El golpe no se concentra en un solo lugar: alcanza, con distinta intensidad, a Activision, Bethesda/ZeniMax, Blizzard, King, Mojang y los propios Xbox Game Studios.
Cuatro estudios menos: dos se venden, dos se independizan
La parte más visible del anuncio tiene nombre y apellido. Ninja Theory y Undead Labs pasan a manos de nuevos dueños que todavía no se revelan, y seguirán adelante con Senua y State of Decay 3 respectivamente bajo esa administración distinta. Compulsion Games y Double Fine Productions, en cambio, se convierten en estudios independientes: conservan los derechos de su propiedad intelectual y reciben de Microsoft un financiamiento de transición mientras buscan nuevos inversionistas o editoras para sus futuros proyectos.
Entre los cuatro estudios suman apenas unas 350 personas, una fracción del total de despidos. Y aunque la salida de estos equipos del paraguas de Xbox marca el final de una era para cada uno, Microsoft insiste en un punto: ningún juego de sus estudios ya anunciado públicamente se cancela como parte de este proceso.
El plan de "reinicio" de Asha Sharma
Sharma tomó el timón de Xbox en febrero, después de años liderando el área de CoreAI dentro de Microsoft, y en un memo interno tituló su estrategia simplemente como un reinicio en tres frentes. El primero apunta al propio catálogo de estudios: según su mensaje, ya no es viable ni conveniente para Microsoft ser dueña de cada estudio independiente talentoso que existe, sobre todo cuando, en un año normal, la compañía perdía 64 centavos por cada dólar invertido en ese modelo.
El segundo frente busca simplificar la estructura técnica y organizativa: equipos con un máximo de cinco niveles de mando, y en lo posible solo tres, además de un recorte de hasta la mitad en el gasto destinado a proveedores externos. El tercero rediseña cómo se opera puertas adentro, y ahí aparece un nuevo cargo: Helen Chiang asciende a directora de operaciones, con control total sobre contenido, hardware, plataforma y servicios bajo una sola responsabilidad de pérdidas y ganancias.
"Nos dispersamos demasiado." — Asha Sharma, CEO de Xbox, en entrevista con Fortune
¿Qué le espera a Xbox?
Puertas adentro, Sharma reconoce que el negocio no atraviesa un buen momento: cita la desaceleración en ventas de hardware y el alza de costos como parte de lo que obligó a este ajuste. Pero el mensaje no es de resignación, sino de apuesta a mediano plazo: la promesa interna es volver a una senda de crecimiento durante el año fiscal 2027, con una Xbox más chica, pero según ella, más enfocada.
Lo que queda por verse es el efecto dominó. Arkane Studios, responsable de Blade, ya evalúa "opciones estratégicas" propias, una frase que en esta industria casi nunca es buena señal. Para los jugadores, el catálogo de este año no cambia; para quienes trabajan dentro de Xbox, el reinicio de Sharma apenas empieza, y todavía falta ver qué queda en pie cuando termine.